controlar la ira

Consigue controlar la ira y transformarla en energía positiva

La ira es una de las emociones más nocivas. Puede dañar tus relaciones y llevada a los extremos se convierte en agresividad y violencia. Por eso todos dicen que hay que controlar la ira.

Sin embargo tienes que comprenderla porque es una de emoción básica para el ser humano. La ira tiene que ver con el instinto de conservación, tanto físico como psicológico. El problema es que no sabes canalizarla y es entonces cuando se transforma en violencia.

La importancia de controlar la ira

Para llevar la ira a fines constructivos hay que conocerla y escucharla, como a cualquier emoción.

Cuando conoces la ira te das cuenta de que es una respuesta biológica ante algo que piensas que te puede ocasionar dolor.

Esta respuesta es la que te permite defenderte ante cualquier contratiempo. Lo que ocurre es que, al no saber controlarla, se puede disparar ante estímulos que no supongan ataque, lo cual dificulta las relaciones.

Es por esto que la ira aparece cuando sucede algo fuera de lo que crees que debería suceder y te controla si no eres capaz de gestionar la situación. Y así es como tratas de imponer tu criterio sin atender a razones, lo cual lleva a enfrentamientos que pueden ser tremendamente destructivos hasta contigo mismo.

De hecho, las guerras en el mundo son el reflejo de la ira.

¿Hay que reprimir los ataques de ira?

Quizá pienses que hay que reprimir la ira, pero no se trata de eso. Se trata de evitar que te invada. En lugar de soltar tu ira a los demás, pregúntate qué ha provocado tu enfado y qué ganas dejando que te controle. Responde para ti mismo estas preguntas y estarás más cerca de canalizar correctamente tu ira.

Para que la ira no haga daño tienes que ser consciente de que está ahí y cuándo aparece.

Tomar esa consciencia requiere entrenamiento y responsabilidad de tus actos y tus palabras. Si actúas con responsabilidad, no te enfadarás ni culparás a los demás por lo que no sale como te gustaría.

A todos nos han enseñado a ver la ira como algo malo, como la peor emoción que se puede tener. Pero, correctamente gestionada, te da una oportunidad de superarte a ti mismo. Si practicas a diario la gestión de la ira, podrás canalizar la energía negativa que te genera y transformarla en positiva. Podrás crear en lugar de destruir.

¿Te resulta difícil controlar la ira? ¿Te está dando problemas para relacionarte con los demás?

Apúntate a mi seminario “Atrévete a ser feliz, libre y abundante“. En el te enseñaré a gestionar tus emociones como parte de un proceso de transformación personal que te hará más fuerte, seguro de ti mismo y te ayudará a sacar a relucir tu mejor versión.

Una vez te hayas apuntado, cuéntame: ¿qué situaciones despiertan tu ira? ¿Sientes que hay algo que te impide controlarla? Cuéntamelo en los comentarios. Así nos conocemos y me das la oportunidad de ayudarte.

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