emociones negativas

¿Quieres ser feliz? Transforma las emociones negativas en positivas

Las emociones están presentes en todos tus actos. Y es curioso, pero muchas de nuestras carencias en las relaciones con los demás y con nosotros mismos vienen porque no sabemos regular las emociones.

Uno de los aspectos que yo trabajo en mi desarrollo personal y que recomiendo a todos es la gestión de las emociones. Las emociones son energía que has de canalizar para mejorar las relaciones con los otros y mejorarte a ti mismo.

Las emociones negativas aparecen aunque no lo quieras

La gestión emocional es compleja porque muchas personas por naturaleza tienden a ser negativas o a ignorar sus emociones.

Vivir como si las emociones no existieran significa no escucharlas y si no las escuchas no puedes descifrar la información que te dan.

Otra razón por la que se ignoran las emociones es porque nos educan creyendo que ciertas emociones son malas. Como ejemplo de esto está la ira. Seguro que la reprimes porque siempre te han dicho que es mala. Pero eso no significa que desaparezca, de hecho no desaparece sino que se transforma y así es como con el tiempo deriva en rencor.

Haz una pausa todos los días y escúchate

En cambio, hacer una pequeña pausa en tu día a día y escucharte hará que se conecten tu parte emocional con tu parte racional. Si logras conectar estas dos partes podrás prevenir situaciones problemáticas como las emociones negativas que te paralizan e incluso los comportamientos violentos.

Para conectar con las emociones primero tienes que conectar contigo mismo. Entonces podrás reconocerlas y definirlas. El siguiente paso es descifrar lo que nos quieren decir y para ello tienes que dejarte sentir la emoción. Esto te ayudará a que, cuando llegue, no se manifieste de forma desbocada o agresiva.

Cuando aprender a reconocer tus emociones negativas y analizas por qué se están desencadenando serás capaz de canalizar esa parte destructiva de tal forma que se convierta en constructiva.

Hay muchos hábitos que ayudan a superar las emociones negativas sin contaminar a los demás con ellas. Un ejemplo de estos hábitos es hacer deporte pero cualquier hobby con el que te sientas a gusto te ayudará.

Si te paras a pensar, son muchas las conductas negativas que lanzamos en nuestro día a día: quejas, victimismo, agresiones… Esto ocurre por no saber gestionarlas correctamente. Nuestra vida es un reflejo de cómo sentimos y por tanto tiene efecto en el exterior. Si quieres que ni tú ni tu entorno se vean afectados por tus emociones negativas, debes comprometerte a poner orden en ellas. Y eso solo tú lo puedes hacer.

¿Sientes emociones negativas con frecuencia y pasas tiempo dándoles vueltas? ¿Te gustaría poder controlarlas mejor y transformarlas en algo positivo?

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Después de apuntarte, cuéntame: ¿qué tipo de emociones sientes con más frecuencia?

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