Melania Garbú | La Educación Ontológica, tu mejor aliado para ser feliz

Identifica los obstáculos ocultos que están jodiendo tu vida sin que te des cuenta

Una vida más feliz, más extraordinaria y más auténtica es posible para todos. Todos somos capaces, lo llevamos dentro y nos lo merecemos

Prepárate para recibir una bofetada de información que hará que dejes de arruinarte la vida y tus relaciones y empieces a vivir de una forma espectacular (aunque ahora mismo no puedas ni imaginarlo)

¿Cuántas veces te has sentido atascado, como un hámster corriendo en una rueda que no va a ningún sitio?

No puedes bajarte, ya llevas mucho «recorrido» y te puedes perder lo que has logrado, pero sabes que no estás llegando a nada. O nada de lo que deseas.

A lo largo de tu vida te has ido poniendo palos en la rueda, obstáculos ocultos, incluso sin darte cuenta, que te impiden avanzar.

¿No me crees?

El obstáculo que te hace fracasar con tus parejas

Marina (una de mis clientas, pero por confidencialidad le he cambiado el nombre) quería ser madre, formar una familia y tener una pareja que le aporte a su lado.

A los 42 aún no había pasado por ni una sola relación saludable, ni mucho menos había sido madre.

Cuando tenía 11 años, su padre dejó a su madre por otra mujer.

La invalidez de su madre la hizo pasar los siguientes 8 años postrada en la cama con el corazón roto. Murió cuando Marina tenía 19.

En ese momento pensó: «jamás me casaré porque todos los hombres son egoístas, irresponsables e inmaduros».

Plantó su obstáculo oculto, aunque no fuera consciente de ello.

Se convirtió en directora ejecutiva de ventas, vivió su vida (o eso pensaba) y seguía odiando a su padre, aún 30 años después.

Ella creía que estaba castigando a su padre, cuando en realidad toda su vida estaba siendo manejada por él, incuso a kilómetros de distancia.

Su rabia hacia su padre se había ido acumulando y al final lo pagaban los hombres con los que vivía.  Sus relaciones no duraban más de unos pocos meses.

Cuando su padre murió, pensó que esa rabia desaparecería. No fue así y siguió castigando a todos los hombres que pasaban por su vida.

No fue hasta que detectó que esa ira era la que la hacía ser injusta con otros hombres que logró cambiar sus relaciones.

Perdonó a su padre. Aunque le llevó tiempo y lo hizo con ayuda. Pero logró identificar su obstáculo oculto, comprenderlo y soltarlo, y vivir su vida de verdad.

Haz click en + para seguir leyendo ⇓ 

El obstáculo que te impide tener dinero

En 2009, después de años de sufrimiento, pasé por un divorcio traumático que duró casi un año (si esta historia es sobre mí).

Un día me levanté por la mañana y tomé una decisión consciente. Llamé a mi abogada y le dije que solo quería acabar con el divorcio lo antes posible, que renunciaba a todo lo que me correspondía después de 8 años de matrimonio.

En ese momento también tomé una decisión inconsciente: «a partir de ahora prefiero gastarme todo mi dinero antes que dárselo a otro hombre».

Era mi forma de compensar el sufrimiento, aunque no lo sabía.

Ese momento fue mi obstáculo oculto, un palo en la rueda de mi vida.

En los últimos años, he ganado muchísimo dinero (de verdad) y lo he gastado TODO. Mi mente inconsciente se aseguraba de no compartir nada con mi actual pareja.

En 2020, mi último lanzamiento, gasté más de 10.000€ en marketing digital y conseguí CERO resultados.

Mi obstáculo oculto hacía que el objetivo de mis acciones fuera gastar dinero y no conseguir resultados.

Antes de darme cuenta, mis cuentas bancarias y tarjetas de crédito estaban vacías.

Y yo no entendía por qué.

Hasta que en una conversación con una amiga me invitó a mirar honestamente mi relación con el dinero, a identificar el obstáculo oculto que me impedía avanzar y conseguir los resultados que decía que quería.

El obstáculo que te impide adelgazar

Marta (una de mis clientas, pero por confidencialidad le he cambiado el nombre) pesa hoy en día 62kg.

Hace unos meses pesaba 87kg. Tenía un problema de sobrepeso, lo sabía, pero sentía que no podía actuar.

Empezaba una dieta milagrosa y en vez de bajar, seguía subiendo de peso. Además de terminar con mucha ansiedad por la situación.

El cambio llegó cuando vio unas fotos antiguas, de cuando tenía unos 8 años.

Recordó ese momento cuando era niña: la casa siempre limpia, mucho cuidado, no romper, ensuciar o desordenar o se podía ganar un buen castigo.

Era una niña de 8 años en una casa, a veces vacía, en la que no podía tocar nada. Nadie con quien jugar y un miedo tremendo a tocar nada.

Así que decidió comer para calmar esa soledad y ese miedo a la reprimenda.

Con 8 años tomó una decisión inconsciente que instaló un obstáculo oculto para el resto de su vida: comer para calmar el miedo, la soledad o la ansiedad.

Cuando vio esas fotos y supo el origen de su sobrepeso… no necesitó refugiarse en la comida para esconder esas emociones.

Las semanas siguientes adelgazó 11kg.

Marta descubrió el origen de su problema. Identificó y comprendió su obstáculo oculto y fue capaz de ponerle remedio.

El obstáculo que rompe la relación con tus padres

Bruno (uno de mis clientes, pero por confidencialidad le he cambiado el nombre) construyó toda una vida en España cuando lo que de verdad quería era vivir en Alemania.

Era un excelente tenista, pero no lo disfrutaba. Siempre se criticaba por no ser suficiente, por no llegar al máximo nivel profesional.

Su padre era una ex estrella de fútbol y un banquero de éxito. Muy conocido y respetado en su Alemania natal.

Su familia quería que se quedara allí y trabajara con su padre, pero él se mudó con su esposa a Barcelona.

Él decía tener una buena relación con su padre. Aun así, cuando todos le pedían que volviera, él se negaba.

Él era un entrenador de tenis de éxito en Barcelona. Pero sentía que no se había desarrollado como quería, que no cultivaba los intereses que él quería, estaba atrapado.

Y deseaba volver a Alemania, pero se resistía.

Quería demostrar que no estaba a la sombra de su padre, que tenía sus propios talentos. Y en vez de desarrollar lo que deseaba, volvía una y otra vez a compararse con su padre.

Quería volver «a su manera, por su cuenta» a Alemania, no porque su padre se lo pidiera y ofreciera.

Pero eso jamás ocurriría si medía sus éxitos en comparación con los de su padre.

Sin darse cuenta, había puesto un obstáculo oculto que le impedía alcanzar sus deseos. Estaba atascado en un círculo a ninguna parte.

Hasta que no dejó de lado la necesidad de demostrar que era tan bueno como su padre, no logró desbloquear su vida y empezar a actuar como de verdad deseaba.

El obstáculo que te impide tener éxito

Mi nacimiento fue un accidente, mis padres no querían tenerme y descubrirlo fue devastador (otra historia sobre mí).

Tenían 4 hijos que eran más que suficientes, así que nací siendo invisible.

Me cuidaron, educaron y amaron lo mejor que supieron, pero eso no cambió la interpretación que yo hice de la historia.

Yo había decidido que «había algo mal en mí» y para compensarlo tomé la decisión de tener que ser perfecta y tener éxito para demostrar a mis padres y a los demás que valgo y que me merezco ser amada. 

Planté mi obstáculo oculto.

Viví 36 años tratando de ser la niña, la adolescente y la mujer perfecta.

Incluso me licencié en Ciencias Económicas para hacerles sentir orgullosos y complacerles y construí una vida de libro.

Conseguí todo lo que se supone que significa tener éxito y ser feliz: una familia, una casa en la playa, negocios prósperos y dinero en abundancia.

Pero yo me sentía infeliz y desconectada de mi misma. Estaba viviendo mi vida para ellos y no para mí misma.

Lo tenía todo y me sentía vacía.

Tardé 36 años en romper con esa verdad absoluta que me había implantado, en detectar mi obstáculo oculto de que debía ser perfecta y empezar a cambiar de perspectiva sobre mi vida.

¿Qué tienen en común estas historias?

Todas empiezan con una decisión inconsciente, que crea un obstáculo oculto que condiciona el resto de tu vida.

Solo cuando tomas la decisión de encontrar el origen al problema en vez de poner un parche, identificar ese obstáculo y tomar acción empiezas a obtener resultados distintos.

Eso es lo que hace la Educación Ontológica: te ayuda a identificar, comprender y soltar los obstáculos ocultos que te impiden ser feliz.

Una simple conversación puede cambiarte la forma de ver tu vida

Eso es lo que le pasó a Susana. Una conversación que cambió la forma de vivir su vida, sus relaciones y que la llevó a comprender y soltar los obstáculos ocultos que le impedían avanzar

Mi nombre es Melania.

Si lo que has venido a buscar es otro curso de coaching que te resuelva de forma milagrosa la vida, no tengo nada para ti.

Si lo que buscas son enseñanzas, guía y herramientas para identificar tus obstáculos ocultos, comprenderlos y soltarlos, y mejorar tu vida y tus relaciones, tengo algo para ti.

Practico la Educación Ontológica desde hace más de 10 años y todo lo que enseño a mis clientes lo he experimentado en mi propia persona antes.

Esta es la cruda realidad de tu vida infeliz y tus relaciones fracasadas

Tienes la vida y las relaciones que estás dispuesto a soportar.

Las conversaciones que mantienes contigo mismo y llevas manteniendo desde hace años te mantienen en un lugar en el que no quieres estar.

Cada vez que buscas una solución —curso, taller, encuentro, sesiones con profesionales…— lo que haces es añadir un problema, una frustración más.

Porque de nada sirve poner un parche si no solucionas el origen. El problema va a seguir ahí, por mucho que lo tapes.

No puedes solucionar lo que no comprendes.

¿Puedes arreglar la pata de una silla? Sí, porque entiendes el problema. Lo ves, lo identificas y sabes dónde está el origen.

¿Puedes arreglar un ruido en el motor de tu coche? No, a no ser que seas mecánico. Y, aun así, vas a tener que desmontarlo entero y ver el origen.

Lo que haces con tu vida es como tapar ese ruido de motor poniendo la música alta. Ya no oyes el ruido, pero no significa que no esté ahí.

Aprovecha la metodología Coraje en Acción™ que yo misma uso para desbloquear mi vida y alcanzar la felicidad

«Todo lo que resistimos, persiste».

Esto significa que, cuanto más luches contra ello, más te atrapa.

¿Recuerdas las historias de arriba?

Todas ellas tenían en común que sus protagonistas no empezaron a mejorar su vida hasta que se plantaron, dejaron de resistirse e identificaron las piedras que ellos mismos se habían puesto en el camino.

Luego es tu decisión si quieres actuar y soltarlos o seguir viviendo una vida que no te satisface.